LA VISITA DEL DIABLO

Por Fabián Enrique Guerrero  https://twitter.com/fegueri_

“Más sabe el diablo por viejo, que por diablo”, decían las abuelas. El América

de Cali visitó al Unión Magdalena en el estadio Municipal de Ciénaga

consiguiendo un punto valioso luego de ir perdiendo 0-2 en los primeros 40

minutos, para empatar al final 2-2, y casi se lleva la victoria.

La jornada dominical no comenzó como se esperaba. El clima no era el de

siempre, con ese sol que abrasa intensamente. Los casi 38 grados que afectan

a los equipos rivales, se convirtieron en un clima fresco, con una suave lluvia,

que permitió al equipo visitante estar en su zona de confort.

Sin embargo, con el pitazo inicial, el Ciclón Bananero salió a devorar a los

diablos rojos. Los jugadores locales tenían una energía que no se había visto

antes y fueron en busca del arco rival. La actitud fue de hambre de gloria,

hambre de triunfo. Esta actitud trajo resultados pronto. Un centro de Enrique

Correa tocó en la mano de un defensa visitante y el árbitro no dudó en

sancionar la pena máxima. Carlos Peralta fue el encargado de materializarla en gol.

Con el marcador a favor, el Unión siguió generando opciones en el arco

defendido por el “Peto” Rodríguez, con buen fútbol, asegurando el balón y

haciendo jugadas agradables a la vista de la hinchada bananera, que esta vez

colmó las instalaciones del municipal de Ciénaga. A los 38 minutos, fue Cristian

Correa quien aprovechó un rebote dentro del área para marcar el 2-0. Se veía

una clara y contundente victoria local. El América sólo había inquietado en un

par de ocasiones el marco de Miguel Solís, pero éste había respondido como lo

ha hecho durante todo el año.

Pero como decía al inicio, el diablo es diablo por su experiencia y pronto el

equipo visitante empezó a mostrar su jerarquía, consiguiendo el gol del

descuento que impactó mentalmente a los nuestros. A partir de allí, el Unión

Magdalena no volvió a ser el mismo. Tuvo una opción clarísima justo antes de

terminar el primer tiempo, pero el defensa americano fue más rápido que

Peralta quien intentó ponerle un pase de la muerte a Viveros, desviando el

balón para eliminar el riesgo.

En el segundo tiempo, el tristemente recordado técnico del América, Alberto

Suárez, sacó a Neider Morantes, quien no había sido muy influyente en el

equipo, pese a la asistencia en el gol marcado por Del Valle. Se le notan los

años a Neider, quien lució errático y lento. Los cambios le dieron frutos a

Suarez, primero con Yesus Cabrera y luego mandando a la cancha al juvenil

Stiven Lucumí quien a los 14 minutos de la etapa complementaria, desviaba un

centro enviado desde la zona izquierda, ajustándolo en el arco custodiado por

Solís, marcando la paridad.

El Unión nunca pudo recuperar ese ímpetu con el que inició el encuentro y le

entregó el balón al rival que pudo aumentar el marcador, pero la mano

salvadora de Miguel Solís lo impidió. Como siempre, nuestro arquero siempre

saca una o dos opciones muy claras de gol. Al final, un empate amargo que

nos deja dentro de los 8 con 40 puntos, pero con menos ventaja respecto al

Deportes Quindío que ganó en calidad de visitante y se ubica en la novena posición.

El Unión Magdalena tiene una falla recurrente. Los centros al área siempre los

ganan las defensas rivales. Sea Jhonatan Pérez, Enrique Correa o cualquier

otro, los centros nunca generan peligro. Llevamos varios partidos notando esa

falencia que ojalá sea corregida por el técnico Carlos Silva. La otra falla que

tuvo el equipo fue haberse relajado frente a un equipo que quizás lo tengamos

en el cuadrangular. Los partidos de la fase semifinal serán así de intensos, y

dejar perder una ventaja de dos goles es un error que puede costarnos el

ascenso. Aspiramos que los muchachos y el cuerpo técnico aprendan de la

experiencia de ayer. A un equipo como el América hay que “matarlo” apenas

se pueda. Y ayer se pudo. Sólo que con el transcurrir de los minutos se fue

apagando dejándole la iniciativa a los diablos rojos quienes no perdonaron.

Ahora toca buscar los puntos perdidos, en calidad de visitante, cuando nos

toque jugar contra Valledupar y luego contra Real Santander, dos equipos que

están prácticamente eliminados, pero que no dejan de ser peligrosos.

Necesitamos que el equipo tenga la actitud de esos primeros 40 minutos en

Ciénaga contra América. Esa actitud aguerrida, con buena técnica, que

permitió generar buen juego y goles. Esa es la actitud que nos llevará al

ascenso. No la pierdan muchachos. Pronta recuperación a Guillermo Sierra y

Brayan Correa. Ayer hicieron falta. Por lo demás, ¡Sopla Ciclón!

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